miércoles, 25 de febrero de 2015

COLOMBIA: Movilización por la defensa de la Educación Pública y rechazo a la pretensión del desvió del Arroyo Bruno

ASODEGUA, La Guajira, 22/02/15.- El próximo 26 de Febrero, Fecode presenta ante al ministerio de educación nacional el pliego de peticiones de éste sector de los trabajadores estatales. Este pliego, contiene las exigencias justas para seguir en la defensa de la educación pública y la búsqueda de la dignificación de la profesión docente, está conformado por los siguientes aspectos: nivelación salarial, carrera docente, política educativa, salud digna, bienestar, cumplimiento de los acuerdos, además de tres anexos de solicitudes al cumplimiento de la ley.

La negociación de este pliego se inicia bajo un panorama económico, político y laboral, bastante complejo. La educación pública en Colombia se ve amenazada por la política de privatización, recorte de los recursos, perdida de los derechos de los educadores. El Modelo Neoliberal sigue siendo la política económica de un gobierno que tiene como fin último la privatización de la educación pública. Este modelo privatizador se refleja en la concesión de los colegios públicos, en los bancos de oferentes, los colegios entregados en convenios y la tercerización de la planta docente. No sobra advertir, que intentan erradicar uno de los últimos alientos que le queda a la Ley General de la Educación, la Autonomía Escolar, especialmente en lo concerniente a la libertad de Catedra que es reemplazada por el currículo único y obligatorio, el programa de escuela nueva y excelencia docente académica (Todos a Aprender). Este es el contexto en el que se mueve la lucha del magisterio colombiano y está contemplado en el plan de acción de la Fecode y los aspectos presentados en el pliego de peticiones.

Los docentes del departamento de la Guajira y la comunidad educativa en su conjunto miran expectantes esta lucha que está por iniciarse. El año escolar, comenzó en este departamento con serias irregularidades que han impedido de manera oportuna el desarrollo de las actividades académicas afectando niños, jóvenes, padres de familia y docentes. La razón de esta crisis es la falta de contratación oportuna para administrar recursos educativos. Fecode se opone a la política de tercerización de la planta docente, cuando cuestiona la ley 1294/09 y el decreto 2355/09, cuando presenta reparos a la normatividad que cobija a los centros Etno-educativo decreto 804/95, decreto 2500/2010. Todo este mundo de leyes, decretos, normas y demás tienen el propósito de la privatización de la educación pública.

Pero, también se hace necesario, que la comunidad educativa en la Guajira comience a forzar el debate sobre el cambio climático y su impacto en la calidad de la educación pública. La administración municipal de Rafael Ceballos y el gobernador de la Guajira Chemita Ballesteros, no pueden pasar de agáchate frente a un hecho tan evidente. Los docentes y estudiantes de todo este departamento desarrollan sus actividades académicas en salones de clase que entre las 12:30 y 2:30 de la tarde son verdaderos hornos crematorios. Con el agravante de la carencia de agua potable disponible dentro de la instituciones educativas.

Y como si fuera poco, a las altas temperaturas y a la carencia del agua en todo el territorio semidesértico de la península, a este departamento se le avecinan luchas difíciles pero dignificantes, con la desalmada pretensión de desviar el arroyo Bruno, una pequeña fuente que sirve a la subsistencia a un grueso número de pobladores wayuu ubicados en la Guajira media cuya única imperfección es tener carbón bajo su manto.

Finalmente, advertirles a los gobernantes que la comunidad guajira y en especial la educativa está dispuesta a la movilización social en defensa de la Educación pública gratuita sin tercerización, en condiciones de calidad, instalaciones confortables y dotadas, transporte seguro y a tiempo, una alimentación balanceada y suficiente en comedores escolares dignos, que no se cuenten los granitos de arroz que se come cada niño, es decir no puede haber racionamiento en la alimentación de estos niños, solo entonces se podrá brindar una buena educación para los niños y niñas guajiros.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de José Camargo Peralta, Secretario de Derechos Humanos de la ASODEGUA

martes, 24 de febrero de 2015

Trabajadores de la educación de Paraná (Brasil) en huelga

Brasil: trabajadores de la educación de Paraná en huelga

Después de una importante victoria contra paquete neoliberal de corte de derechos del gobierno, los casi 200 mil profesores y trabajadores de la educación del estado del Paraná permanecen en huelga. La CSA, expresa su apoyo al movimiento.
Por CSA-TUCA

Rebanadas de Realidad - CSA, San Pablo, 23/02/15.- Profesores y funcionarios de la educación de Paraná mantienen una gran e importante lucha contra el neoliberalismo del gobierno de Paraná. La primera y más importante victoria fue la derrocada de la votación de un paquete de austeridad que consta de dos proyectos de ley PLC 06/2015 y 60/2015 propuesto por el gobierno del estado. El "Paquetazo del Mal", como se supo, viola derechos laborales de la categoría y el sistema educativo del estado.

Acampados en el jardín del Palacio de Iguaçu – Curitiba - desde el 10 de febrero, los trabajadores de la red pública de educación permanecerán en huelga hasta que todos los puntos del orden del día sean negociados y atendidos por el gobernador Beto Richa del PSDB – Partido da Social Democracia Brasileira.

La huelga, aprobada el 7 de febrero por unanimidad en una asamblea histórica en Guarapuava, interior del estado, con 10.000 trabajadores, se inició el 9 de febrero, fecha programada para el inicio del año escolar de 2015.

Presentado en esquema de votación de emergencia por el gobernador Beto Richa PSDB (partido de línea neoliberal) el paquete viola derechos laborales y causa un verdadero desmantelamiento del sistema educativo del estado con reducción de conquistas históricas de los trabajadores.

En una maniobra política el gobierno intentó votar los paquetes sin previa discusión con la sociedad y el movimiento sindical dando una clara demostración de falta de respeto para los trabajadores.

Desde finales de 2014, el gobierno de Paraná enfrenta a una grave crisis financiera identificada como causa de la mala gestión administrativa realizad desde el inicio del primer mandato del gobernador del PSDB en 2011.

Según un estudio encargado por la APP Sindicato al Dieese (Departamento Intersindical de Estatística e Estudos Socioeconômicos), el gobierno del estado ha aumentado sustancialmente el gasto en publicidad y marketing. La semana pasada el sindicato denunció, en medio de la huelga, la aprobación de una concesión de ayuda de vivienda por más de R$ 4.000 a la Consejeros del Tribunal de Cuentas. En enero también se aprobó un incremento del 26,3% a los Diputados del Estado equivalente a alrededor de R$ 5.300 más por mes para cada parlamentario. El impacto en la hoja de la Asamblea Paraná se estima en R$ 285.000 por mes.

Dada la difícil situación económica en la que se encuentra el estado, resultado de las administraciones del PSDB, el gobierno trata de equilibrar sus cuentas públicas usando de artificios propios de la doctrina neoliberal: cortando derechos de/las trabajadores/as y hiriendo al derecho público y constitucional a una educación gratuita y de calidad.

"El gobierno profundiza un conjunto de objetivos que estaba desde el principio en el orden del día y, acuerdo con la ideología neoliberal de las políticas de austeridad económica, programa un paquete de medidas aquí en Paraná que está en consonancia con el retiro de derechos históricamente conquistado atacando al conjunto de los trabajadores de la educación, la mayor categoría y exactamente el grupo que tiene los salarios más bajos”, dijo Hermes Silva Leão, presidente de la APP Sindicato.

El sindicalista completa afirmando que "la crisis financiera, tanto aquí en el estado como en el mundo, no se resuelven con medidas de ataques a los derechos de los trabajadores".

Directrices y características de huelga

En Asamblea fueron aprobadas las siguientes directrices y puntos inmediatos de negociación con el gobierno:

PAUTAS DE LA HUELGA

1. La retirada o el rechazo de los proyectos de ley PLC 06/201 y 60/2015;
2. El pago inmediato de los salarios atrasados;
3. La reanudación de las negociaciones sobre los temas educativos y la organización escolar;
4. La reanudación de la Porte de Escuelas (teniendo como referencia mínima diciembre de 2014).
PUNTOS INMEDIATOS PARA NEGOCIACIÓN

1. reanudación inmediata de programas y proyectos educativos;
2. Apertura y reapertura de las clases / inscripción, contra hacinamiento en las aulas;
3. Nombramiento de todos los concursados.
Las diferentes categorías denuncian: la austeridad es para la población y los servidores, una vez que los diputados y el gobernador aumentaron sus salarios desde el comienzo del año 2015.

De acuerdo con la junta directiva del sindicato la paralización masiva puede ser atribuida a la forma en que el gobierno trató de aprobar el paquete, atacando importantes derechos de los trabajadores de la educación. Según Nadia Brixner, funcionaria de escuela y de la dirección de la APP Sindicato el ataque sobre la educación en el estado ya había estado ocurriendo desde el inicio del gobierno del PSDB. "Lo que hizo que todos nuestros profesores y profesoras y funcionarios se adhieran a esta huelga fue el ataque frontal a nuestra carrera", resalta.

"La categoría fue capaz de entender rápidamente lo que estaba en juego lo que fue impulsado sobre todo por una amplia movilización realizada por la comunicación a través de las redes sociales", dijo el presidente de la APP Sindicato.

La solidaridad internacional con los trabajadores en huelga

Durante la reunión del comando de huelga y el Consejo de la APP Sindicato el pasado sábado, 21 de febrero, Rafael Freire, Secretario de Política Económica y Desarrollo Sustentable de la CSA, expresó el apoyo internacional a la huelga: "Lo que queremos es que exista esa presión internacional contra el gobierno y la asamblea mostrando que la categoría de los trabajadores de la educación y la APP Sindicato es fuerte aquí en Paraná, es fuerte en Brasil y es una referencia de lucha internacional. Hemos tenido ya otras victorias haciendo ese tipo de presión en América Latina como Costa Rica, Haití, Honduras, El Salvador".

Y anunció el apoyo de CSA en el proceso de difusión y organización de apoyo internacional a la huelga: "Queremos difundir el ejemplo de victoria de los trabajadores de Paraná, que es también un ejemplo de organización, de lucha, de manifestación y de credibilidad en la lucha para que otros trabajadores de nuestro continente puedan saber que sí se puede ganar".

Compartimos plenamente la lucha que no permitirá ningún retroceso y ningún derecho a menos. La lucha contra el neoliberalismo y la reducción del Estado que extiende el poder de las grandes corporaciones es una lucha continental de todos los/las trabajadores/as.

La CSA expresa su solidaridad con los huelguistas de Paraná y el movimiento sindical brasileño y con los trabajadores y trabajadores que luchan todos los días para defender los derechos laborales y una educación pública de calidad como un derecho fundamental.

La Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Americas (CSA), es la expresión sindical regional más importante del continente americano. Fundada el 27 de marzo de 2008 en la Ciudad de Panamá, afilia a 66 organizaciones nacionales de 29 países, que representan a más de 50 millones de trabajadores/as. La CSA es la organización regional de la Confederación Sindical Internacional (CSI).

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Mayra Castro, Asesora de Comunicación de la CSA, sede São Paulo.

domingo, 22 de febrero de 2015

XX Congreso de la CEA - FLATEC La educación, un desafío pendiente

Fernando Rodal, quien dirige la Confederación de Educadores Americanos (CEA), leyó el mensaje del Presidente uruguayo José Mujica a Congreso Internacional Pedagogía 2015.

“La educación es quizás el mayor desafío que tenemos pendiente los pueblos latinoamericanos”, aseguró el Presidente de la República de Uruguay, José Mujica, en una misiva dirigida a Fernando Rodal, quien dirige la Confederación de Educadores Americanos (CEA) y dada a conocer este miércoles en La Habana, durante un encuentro con dirigentes sindicales del sector. El mensaje fue leído por Rodal durante la sesión final del XX Congreso de la CEA que se desarrolló como parte de Pedagogía 2015 (en su décima cuarta edición), en la sede de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), ante casi un centenar de sindicalistas de 13 países.

“Permítame agradecer la invitación a participar en el XX Congreso de la Confederación de Educadores Americanos, y saludar cálidamente por su intermedio a los participantes en el encuentro. “Lamentablemente, las tareas de transición con el nuevo gobierno, que como usted sabe asumirá funciones en mi país el próximo 1 de marzo, me hacen imposible estar presente como hubiera sido mi deseo”. El carismático presidente uruguayo resaltó que la educación es condición indispensable para hacer posible un salto adelante en el mejoramiento de las respectivas situaciones económicas, en la consolidación de más y mejor justicia social para los pueblos. Como parte de esta jornada de trabajo de la CEA, se desarrolló un panel que contó con la participación de representantes de Francia, Nicaragua, República Dominicana, Portugal, España y Uruguay, el cual abordó la importancia de la unidad de los trabajadores de la educación y se hizo un análisis de la coyuntura a nivel regional y mundial. La dominicana Bélgica Ramírez, quien preside la Asociación de Educadores de América Latina y el Caribe (AELAC)— organización de corte científico-educativa creada en 1990 en el contexto de Pedagogía— subrayó que su sede se encuentra aquí, en Cuba, pues así lo establecen los estatutos y por mandato de los directivos, como un reconocimiento a la labor que este país ha hecho por la educación, muy superior a las 23 naciones que la integran. Ramírez se pronunció por una educación de calidad, justa, basada en valores y “para eso debemos tener muy claro el proyecto político-pedagógico, ya que sin eso no sabemos hacia dónde vamos”.

Hace falta docentes con conciencia, con compromiso social, que sepan conducir un proyecto humano, con mujeres y hombres latinoamericanos y caribeños con posibilidades de entender la realidad política, social y económica de la región. Por su parte, Fredy Franco, en representación de los educadores nicaragüenses, se refirió al 162 aniversario del natalicio de José Martí, prócer cubano y latinoamericano y, asimismo, saludó el cumpleaños 76 de la CTC. Comentó la realidad de países de la región, afectados por las políticas neoliberales a partir de los años 90`, luego de la caída del campo socialista, y precisó que el desafío es continuar enfrentándolas con un sindicalismo socio-político que plantee las transformaciones de las sociedades, defienda los derechos de los trabajadores y considere la educación como un derecho humano. Foto: Agustín Borrego TorresFoto: Agustín Borrego Torres Por su parte, el uruguayo Daniel Ricci, destacó la trascendencia de defender los intereses de los trabajadores por encima de aquellos que concentran las riquezas, el capital financiero. Estamos en medio de una guerra económica, donde el capitalismo intenta impedir que las riquezas se distribuyan de manera justa, y al mismo tiempo la otra lucha se da en el plano mediático, con los intentos de desinformación de los grandes medios, enfatizó. En la jornada, en la que también participó el secretario general del sindicato de los educadores de Cuba, Ismael Drullet Pérez, fueron aprobadas dos declaraciones, una contra del bloqueo de los Estados Unidos que por más de 50 años ha impuesto los Estados Unidos a la Mayor de las Antillas, y otra de condena a la guerra económica y la agresión orquestada por la oposición fascista venezolana contra la Revolución Bolivariana.

El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de María del Milagro Casalla, Secretaria Ejecutiva Regional Cono Sur y Andina de la FLATEC y de Julieta Muñiz, Sec. Relaciones Internacionales SADOP - FLATEC

domingo, 15 de febrero de 2015

Dónde está hoy la educación

Raúl Argemí. Sin retiro. Mary Sánchez, ya jubilada, no abandona la lucha por la educación pública y los derechos de los docentes.

Por si fuera necesario presentar a Mary Sánchez, alcanza con recordar que fue parte del grupo fundador de la Ctera (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina) en el Día del Maestro de 1973. Los presupuestos sobre los que se creaba ese organismo de coordinación y unidad eran la defensa de la escuela pública, por la educación como un derecho social y por la dignidad en el trabajo de los educadores. Puntos a los que el devenir posterior sumaría el reclamo de justicia para los desaparecidos por la dictadura, muchos de ellos docentes. A pocos días del comienzo del ciclo lectivo 2015, cuando, como cada año, se discuten los salarios por venir, Miradas al Sur dialogó con Mary Sánchez en busca de una comparativa histórica que mostrara avances o retrocesos.

–Desde la perspectiva que da estar alejada de la trinchera inmediata de la discusión sindical, ¿en qué situación encuentra hoy la educación, tanto en lo que refiere tanto a la enseñanza como a la situación laboral, en comparación con tiempos anteriores?

–Ya no estoy en la trinchera de lo sindical, pero sigo en la de la educación; a eso no se puede renunciar. Para mí es evidente que se avanzó mucho, y no puedo, no se puede, separar ese avance de lo político. Yo me recibí y trabajé como docente la mayor parte del tiempo en dictaduras, o “dictablandas”, es igual. La educación, en todos los niveles, estaba marcada por la política dictatorial, de la misma manera que en los ‘90 estuvo marcada por el neoliberalismo. Y todas las reformas que se hicieron con las dictaduras o en los ‘90 produjeron la exclusión del sistema educativo de miles de jóvenes, quitándoles la oportunidad de formarse. Eso sucedió con los alumnos, con la escuela pública, pero también sucedió con la formación de los docentes. Muchos, no sé en qué numero, de los docentes que se formaron en ese tiempo hoy están en colegios secundarios y tienen choques con los alumnos. Hoy, los adolescentes, crecieron en democracia y reclaman libertad y participar. La formación de las dictaduras dejó un rastro que hace difícil ese proceso.

–¿Eso sería válido para los docentes y también para los padres de esos alumnos?

–El docente no está al margen de la sociedad, no es distinto. Tiene una formación, digamos técnica, para enseñar, pero la educación es un producto de la escuela, la familia, el pueblo. El docente puede tener más claras algunas cosas, pero no es un fenómeno aparte. De hecho estamos recuperando, y todavía falta, 30 años de fragmentación de la educación en todos sus niveles, desde los planes de estudio hasta las infraestructuras necesarias y los salarios de los trabajadores de la educación. Los planes de descentralización, más allá de cómo se los justificara, sirvieron para transferir el vaciamiento a las provincias, y hoy aún no se ha producido el cambio. De una provincia a otra hay diferencias en la aplicación de los planes de estudio, en las condiciones de trabajo, en lo que ganan los docentes. Se ha avanzado mucho, colaborando estrechamente todos los sectores de la comunidad educativa, especialmente los sindicatos, que desarrollando su trabajo específico y la formación docente. Descentralizar no debe ser que haya 24 sistemas educativos diferentes.

–Ese punto fue una deuda muy antigua. La posibilidad de que el docente tuviera un tiempo rentado para seguir avanzando en su formación.

–Eso era fundamental, que la formación, el adecuamiento a las nuevas realidades, entrara en el horario de trabajo. Para una ecuación de calidad es indispensable la formación continua. Para cambiar, por ejemplo, lo que nos dejó la formación en dictaduras. Lo cierto es que todo esto es parte de un panorama muy rico, que incluye a sectores de la población que estaban marginados. Por supuesto que no somos perfectos, pero si uno ve el desarrollo de, por ejemplo, las universidades en el Gran Buenos Aires, y la concurrencia de miles de alumnos, queda claro que era una necesidad que tiene una respuesta. Porque no sólo son los jóvenes los que pueden estudiar, también son los mayores, que no pudieron hacerlo antes porque la realidad económica se lo impidió y ahora vuelven a las aulas para terminar sus estudios secundarios.

–Tal vez, terminar el secundario no incida directamente en su vida laboral, pero es parte de una realización personal también necesaria.

–Es que lo han vivido como una deuda, y ahora pueden cerrar ese ciclo. Es interesante por varios lados, porque la exclusión del sistema educativo transfiere la culpa a la víctima, al excluido, que se siente responsable de no haber terminado sus estudios. Y, por otro lado, es también interesante el efecto en los docentes, que tienen en clase gente adulta, que razona como adulta y eso favorece el crecimiento del educador, porque aparece con claridad la relación entre comunidad y escuela. El aprendizaje nunca es individual, siempre es colectivo, compartido; y en esos cursos también aprenden los maestros.

–Más allá de lo estrictamente reivindicativo, en el campo docente conviven muchas líneas de pensamiento y alineamientos políticos. ¿Eso resiente o fortalece la mirada sobre la educación?

–Hay de todo, porque tiene que estar abierta la discusión y el cuestionamiento. No es buena la “obediencia debida” a las políticas de un gobierno, pero tampoco perder de vista que en muchos casos, en la mayor parte de Latinoamérica, los docentes apoyaron los golpes de Estado más reaccionarios. Es que, al fin, los militares y los docentes siempre han sido instrumentados para la preservación del sistema. De todas maneras, hay que bajar el nivel de agresividad. De la escuela hacia el alumno y del alumno hacia la escuela, porque estamos formando ciudadanos.

–Parece haber una degradación de las relaciones entre esos actores.

–Hay muchas cosas que rever. Aparecen profesores pederastas, alumnos que les pegan a sus docentes, padres que participan de agresiones… hay que bajar ese nivel de agresividad, entendiendo, en la secundaria, que el adolescente pasa por una crisis de crecimiento, y que hay que acompañarlo. Por supuesto que eso necesita del compromiso de los padres, de la familia, de su entorno inmediato; la escuela es una parte. Recién ahora, en la provincia de Buenos Aires, se autorizaron los centros de estudiantes, a los que se oponían algunos sectores. Los estudiantes tienen que tener participación, porque la educación que queremos la tenemos que construir entre todos.

–En rigor no han pasado muchos años desde que el neoliberalismo completó la destrucción de la escuela pública, y eso explicaría que el avance no sea parejo en todos los andariveles, pero tal vez puede señalar algún punto que le parezca importante.

–La educación bilingüe, en el habla local. Tenemos argentinos que no hablan, como lengua madre, el castellano, como los mapuches en el sur o los qom en el norte. Y, eso, durante mucho tiempo alimentó la idea de que no sabían expresarse, lo que justificaba su fracaso escolar. Ahora, lentamente, se está caminando en esa dirección, para que la educación sea recibida en la lengua madre, la lengua cotidiana de los chicos. No es fácil, porque aparte de los cambios estructurales, también tiene que cambiar el docente. Pero si la educación es un derecho, también es un derecho que la reciban en su lengua.

Fuente: Miradas al Sur

viernes, 13 de febrero de 2015

PARITARIAS: Gremios docentes piden un incremento del 38,6 % en paritaria nacional

Los cinco gremios docentes con representación nacional elevaron una propuesta conjunta para incrementar el sueldo del maestro que recién inicia su actividad en un 38,6%, lo que llevaría el piso mínimo en todo el país a 6.100 pesos.

El Ministerio de Educación "sólo escuchó la propuesta de los gremios" dijo uno de los sindicalistas y aseguró que "existe buena predisposición en la negociación" a la que calificaron de "excelente" y aseguraron estar preparados "para un normal inicio de clases".

Precisaron además que "no se fijó una nueva fecha para continuar con las negociaciones pero estimamos que debería ser la semana próxima ya que no queremos poner en riesgo el inicio de clases".

La reunión paritaria se desarrolló en el Palacio Sarmiento, sede de la cartera educativa nacional y también se habló sobre la puesta en marcha de un nuevo convenio colectivo de trabajo para el sector.

La titular de Ctera, Sonia Alesso, detalló que, ademas del incremento en el sueldo testigo, se reclamó un aumento del incentivo docente y una reforma impositiva "para terminar con el impuesto a las ganancias donde existen diferencias muy grandes especialmente en las provincias patagónicas y en el norte argentino".

Explicó que también se pidió que se regularicen "los salarios de los maestros que trabajan en los distintos planes nacionales junto a seguir trabajando en la formación docente".

Por su parte Eduardo López, también de Ctera, aseguró que ahora "los gobernadores y el jefe de gobierno de la Ciudad no tienen excusas para que a partir de mañana nos convoquen a paritarias, de hecho el ministro porteño Esteban Bullrich nos dijo que estaba esperando esta reunión por lo que esperamos que mañana mismo nos convoque".

Por su Mario Almirón, de SADOP, aseguró que la reunión "fue muy positiva ya que venimos teniendo encuentros informales desde diciembre si bien hoy se inició oficialmente la paritaria. Hay un compromiso del Ministerio de convocarnos para la semana próxima".

"Se le planteó específicamente al ministro que se garantice la continuidad del mecanismo paritario para discutir los salarios ahora y a futuro" sostuvo el titular de Sadop.

Añadió además que "como es un reclamo unificado es legítimo y sensato. Estamos dispuestos a escuchar la propuesta del Ministerio sobre como se plasmaría el aumento".

En tanto, Sergio Romero, de UDA, destacó que la reunión "fue excelente y ya nos pusimos a trabajar para un normal inicio del ciclo lectivo".

La reunión, presidida por el ministro de Educación, Alberto Sileoni, se llevó a cabo en el Palacio Sarmiento, se de de la cartera educativa nacional .

jueves, 12 de febrero de 2015

Si los docentes no leen, son incapaces de transmitir el placer de la lectura

La educadora argentina Emilia Ferreiro, quien revolucionó la lectoescritura, asegura que si los docentes no leen son incapaces de transmitir placer por la lectura. Dice que todos los chicos pueden aprender si los maestros se lo proponen. Para la investigadora, la escuela es muy resistente a los cambios porque siguen instaladas viejas ideas.

Entrevista por Mariana Otero

Emilia Ferreiro casi no necesita presentación. Para el mundo de la educación es un referente indiscutible, que revolucionó la enseñanza de la lectoescritura y que realizó numerosos aportes a la alfabetización en el mundo.

Es argentina, pero está radicada en México desde hace más de dos décadas. Su tesis de doctorado fue dirigida por Jean Piaget en la Universidad de Ginebra. Hace años que recorre América y Europa dando conferencias y capacitaciones a docentes; es autora de innumerables artículos científicos y libros y fue reconocida varias veces como doctora honoris causa por diversas universidades, entre ellas la Universidad Nacional de Córdoba (1999).

La investigadora del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de México estuvo en Córdoba invitada por la Facultad de Psicología de la UNC. En diálogo con La Voz del Interior , aseguró que el docente no puede seguir haciendo tareas burocráticas, que debe profesionalizarse, que todos los chicos pueden aprender si tienen un maestro que crea que pueden lograrlo y que la escuela se resiste a los cambios que no genera ella misma. A continuación, un extracto de una larga charla.

–¿Qué puede hacer la escuela para evitar el fracaso escolar?

–El fracaso escolar tiene varias caras (…) Voy a hablar de los aprendizajes vinculados con la lengua. La alfabetización inicial o tiene lugar en los primeros años de la primaria o es un déficit que se arrastra muy mal. Incluso en casos donde no hay percepción de fracaso puede haber fracaso con respecto a lo que significa alfabetizar. Hoy nadie puede considerarse alfabetizado si está en situación de comprender mensajes simples, saber firmar o leer libros con léxico y sintaxis simplificada. Desde finales del siglo XX estamos asistiendo a una revolución en la que la digitalización de la información es parte de la vida cotidiana y la escuela ni se ha dado cuenta. Entonces sigue preparando para leer un conjunto limitadísimo de textos, sigue haciendo una alfabetización para el pizarrón. Trabajar con la diversidad de textos y alfabetizar con confianza y sin temor a circular a través de los múltiples tipos de textos y de soportes textuales del mundo contemporáneo es indispensable.

–¿Se puede decir que la escuela sigue siendo demasiado conservadora para niños de la era tecnológica?

–El sistema escolar es de evolución muy lenta. Históricamente ha sido muy poco permeable a cambios que la afectaban. Dos ejemplos: cuando apareció la birome, la primera reacción del sistema educativo fue “eso no va a entrar acá porque arruina la letra”, y la escuela le hizo la guerra a ese instrumento: una guerra perdida de antemano (…) Lo mismo hizo cuando aparecieron las calculadoras de bolsillo y dijeron “eso va a arruinar el cálculo escolar y no van a entrar”. Y entraron con muchas dificultades, hasta que en algunos lugares descubrieron que podía hacerse un uso inteligente de la máquina de calcular. En ese contexto hay que ubicarse. La institución escolar siempre ha sido muy resistente a las novedades que no fueron generadas por ella.

–Ahora se resiste a la computadora.

–Es una tecnología de escritura y tiene ventajas innegables para la enseñanza. La primera reacción es de desconfianza. El primer acto reflejo es que si nos traen una, la ponemos con llave.

–¿Se puede alfabetizar igual en diferentes contextos sociales y culturales y con recursos distintos?

–Hay cosas que van a ser iguales y otras que son necesariamente distintas. Algo que les digo siempre a los maestros es: “¿Usted no sabe qué hacer el primer día? Lea en voz alta”. La experiencia de escuchar leer en voz alta no es una experiencia de todos los chicos antes de entrar a la escuela y es crucial para entender ese mundo insólito que tiene que ver con que hay estas patitas de araña (muestra las letras) en una hoja y que suscitan lengua.

–Es otra forma de enseñar a leer y escribir…

–Más que empezar con la pregunta típica de cómo hago para enseñar a leer y escribir, primero hay que enseñar algo acerca de lo que es la escritura y para qué sirve. El maestro tiene que comportarse como lector, como alguien que ya posee la escritura. La gran diferencia entre los chicos que han tenido libros y lectores a su alrededor y los que no los han tenido es que no tienen la menor idea del misterio que hay ahí adentro. Más que una maestra que empieza a enseñar, necesitan una maestra que les muestre qué quiere decir saber leer y escribir. Cuanta menos inmersión haya tenido antes, más hay que darle al inicio.

–¿El docente es consciente de que esta es una buena manera de enseñar a leer y escribir? Hay investigaciones que dicen que los maestros no leen.

–Ese es uno de los dramas del asunto porque se habla mucho del placer de la lectura, pero ¿cómo se transmite ese placer si el maestro nunca sintió ese placer porque leyó nada más que instrucciones oficiales, libros de “cómo hacer para”, leyó lo menos posible. Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó. En toda América latina el reclutamiento de maestros viene de las capas menos favorecidas de la población. En muchos casos no hay aspiración a ser maestro. Y en ese sentido cambió, pasó de ser una profesión de alto prestigio social a una con relativo bajo prestigio social.

–¿Cuánto influye eso en la alfabetización de los niños?

–Mucho, porque si alguien está haciendo lo que hace porque no pudo hacer más, se va a sentir frustrado; y la frustración profesional no ayuda al ejercicio profesional.

Una escuela vieja. –¿Se avanzó en el modo de alfabetizar?

–Hay una visión muy instrumentalista que piensa lo mismo desde hace tantas décadas que da hasta lástima decirlo. Dice: “Primero vas a aprender la mecánica de las correspondencias grafofónicas y para eso mejor que ni pienses porque es un ejercicio mecánico de asociación de correspondencias. Después vas a aprender de corrido, y después vas a entender lo que estás leyendo y después, quizá, te venga esa cosa desde algún milagro llamada placer por la lectura”. En realidad, el placer por la lectura entre los chicos que tienen lectores a su alrededor es lo primero que se instala (…) Es lo primero, no lo último.

–Esta tendencia del placer antes que lo instrumental no está en práctica; seguimos con las viejas teorías. ¿Cómo se revierte eso?

–No es fácil. Lo que no consigo es que me den la lógica de la visión opuesta. Por ese lado hice investigaciones que revelan que los chicos piensan sobre la escritura antes y que lo que piensan es relevante y que es bueno tenerlo en cuenta.

–¿Sigue en vigencia esa idea de que el maestro es la autoridad que les enseña a niñitos que no saben nada?

–Siguen instaladas viejas ideas que son parte de la lentitud del sistema para reaccionar. A veces con el razonamiento de que si siempre se hizo así para qué cambiar (…) Una de las tendencias es regalarle el fracaso a la familia o al niño y no asumir la responsabilidad de que todos los chicos pueden aprender y deben aprender. Andan buscando desde antes que empiece el año escolar quiénes van a repetir o quiénes son los disléxicos o los que tienen alguna patología por la cual la cosa no va a andar. Y realmente todo cambia muy fuerte cuando el maestro dice “aquí no va a haber repetidores” y cuando asume desde el inicio que “aquí van a aprender todos”. Eso exige un involucramiento fuerte del maestro con el aprendizaje; ahí entramos en otra vertiente, en la que el oficio del maestro se ha ido burocratizando cada vez más y desprofesionalizando al mismo tiempo. Recibe instrucciones y las ejecuta: esa es la definición de un burócrata. En tanto, el profesional es el que sabe lo que está haciendo, por qué lo está haciendo y tiene una racionalidad y una especificidad que puede defender profesionalmente.

–¿Cómo se hace para sacar adelante a niños que concurren a escuelas donde hay un libro cada 40 alumnos, sin biblioteca ni computadora y el docente, además, atiende situaciones familiares, psicológicas?

–Enseñar a leer y escribir bajo los bombardeos es difícil. Cuando un maestro está convencido de que puede hacer algo termina descubriendo la manera de hacerlo, y si deja que el malestar general lo apabulle no va a poder hacer nada. Si acepta estar ahí es porque cree que algo puede hacer. Si forma parte de la desesperación colectiva, si se deprime junto con el ambiente, no va a poder hacer nada. Pero hay maestros creativos que consiguen llevar adelante algo que da esperanza… El maestro tiene que decir “aprender es posible”, como el médico decir “la salud es posible”.

Fuente http://www.educacionyculturaaz.com/educacion/si-los-docentes-no-leen-son-incapaces-de-transmitir-el-placer-de-la-lectura/

miércoles, 11 de febrero de 2015

En busca del protagonismo (Frei Betto)

El teólogo brasileño analiza uno de los mayores desafíos en un mundo actualmente hegemonizado por el capitalismo neoliberal: la educación crítica, cuyo principio básico no radica en formar meros profesionales calificados, sino en conformar ciudadanos y ciudadanas protagonistas de transformaciones sociales.
Frei Betto. Escritor*

La educación escolar tiene un papel fundamental en el proceso de transformación social. A semejanza de la política y la religión, la educación sirve para liberar o alienar; despertar protagonismo o favorecer el conformismo; propiciar en los educandos una visión crítica o legitimar el status quo, como si fuera insuperable e inmutable; promover una praxis transformadora o sacralizar el sistema de dominación.

En este inicio del siglo XXI, la educación escolar difiere mucho de la que predominó en el siglo XX. Hoy en día, nuestra vida cotidiana se ve invadida por nuevas tecnologías que nos brindan, en tiempo real, informaciones capaces de incidir en nuestra forma de vivir y de relacionarnos (ciberespacio, relaciones virtuales, crisis de las ideologías libertarias, nuevos perfiles familiares y sexuales, monopolio y manipulación de la información, etcétera).

Como vivimos un cambio de época y navegamos entre la modernidad y la posmodernidad, estamos amenazados por una crisis de la identidad teórica. El instrumental teórico que tanto nos confortaba e incentivaba en el siglo XX, y que nos parecía tan sólido, se desplomó con el Muro de Berlín. Al contrario de lo que pregonaban los manuales de vulgarización del materialismo histórico, la historia retrocedió en Europa del Este.

Setenta años de socialismo en Rusia no fueron suficientes para formar los tan anhelados hombres y mujeres nuevos, dotados de inquebrantables valores éticos, disposición revolucionaria y menosprecio a las seducciones del capitalismo. Hoy Rusia es uno de los países más corruptos del mundo, y en él impera una brutal desigualdad económica.

¿Qué faltó en la Unión Soviética? Faltó una educación que, más allá de la escolaridad, de la transmisión cultural del país y de la humanidad, inculcara en los educandos una visión crítica de la realidad y un protagonismo social transformador.

De hecho, en muchos de nuestros países, capitalistas y socialistas, la educación escolar se convirtió en una prisión de la mente, donde las disciplinas curriculares se repiten sucesivamente, con vistas a la calificación de la mano de obra destinada al mercado de trabajo. No se reflexionó sobre la prioridad de formar ciudadanos y ciudadanas revolucionariamente comprometidos con el proyecto social emancipador.

Vivimos una era de impasse con respecto al futuro emancipado. Estamos en el limbo del proceso libertario. Los movimientos, grupos y partidos de izquierda, cuando existen, parecen perplejos en lo que toca al futuro. Muchos ceden a la fuerza cooptadora del neoliberalismo y cambian el proyecto de liberación social por el mero usufructo del poder, aunque eso implique traicionar las esperanzas de los oprimidos y los fundamentos teóricos que originaron esas fuerzas sociales y políticas.

La hegemonía capitalista ejerce un poder tan avasallador que muchos abdican del propósito de construir un nuevo modelo civilizatorio. Poco a poco, como si se tratara de un virus incontrolable, el capitalismo se impone en nuestras relaciones personales y sociales. Nos vamos adhiriendo a la creencia idolátrica de que “no hay salvación fuera del mercado”. En la esfera personal, abandonamos nuestra ideología libertaria a cambio de una zona de comodidad que nos permite acceder al poder y la riqueza, lo que nos libra de la amenaza de integrar el contingente de 2,6 miles de millones de personas que sobreviven hoy con un ingreso diario inferior a los 2 dólares.

Formación de conciencia crítica y de protagonistas sociales. La educación crítica es nuestro gran desafío en este mundo hegemonizado por el capitalismo neoliberal. Su principio es no formar meros profesionales calificados, sino ciudadanos y ciudadanas que sean protagonistas de transformaciones sociales. Por eso trasciende los límites físicos de la escuela y vincula a educadores y educandos a movimientos sociales, sindicatos, ONG, partidos políticos; en fin, a todas las instituciones que realizan actividades de transformación social. La educación crítica sólo se desarrolla en sintonía con los procesos reales de emancipación en curso y las reflexiones teóricas que los fundamentan.

La educación que busca la formación de conciencia crítica y de ciudadanos militantes comprometidos con la transformación social debe tener en cuenta la intercalación de tres tiempos: el tiempo de las estructuras (más largo); el tiempo de las coyunturas (más inmediato y factible de cambiar a mediano plazo); y el tiempo de lo cotidiano (en el cual vivenciamos el conflicto permanente entre la satisfacción de nuestros intereses personales y la conciencia de las demandas altruistas, que nos exigen ser para los demás, o simplemente, ser capaces de amar).

El tiempo de las estructuras debe ser objeto de la educación escolar. Es él el que nos remite a la historia de la historia, a los grandes procesos sociales con sus avances y retrocesos, a los triunfos y las derrotas, a las virtudes y las contradicciones.

Mientras más conscientes son educadores y educandos del tiempo estructural, más se contextualizan y se entienden a sí mismos como herederos de una historia que avanza, en medio de dificultades, de la opresión a la liberación.

Tener conciencia del tiempo de las estructuras es tener conciencia histórica y no dejarse ahogar en el mar de contradicciones de los tiempos coyuntural y cotidiano. Cada uno de nosotros es un pequeño eslabón en la vasta corriente del proceso social. Sólo si tenemos conciencia de la amplitud de esa corriente comprendemos la importancia del eslabón que somos. Una educación que no se abre al tiempo de las estructuras corre el grave riesgo de ser cooptada por la estructura mundialmente hegemónica.

El tiempo de las coyunturas es el de los cambios cíclicos que producen inflexiones en las estructuras, aunque sin alterarlas sustancialmente. Es la acumulación de coyunturas la que influye en el cambio del tiempo de las estructuras. El gran desafío consiste en saber cómo comportarse en determinada coyuntura para mejorar o transformar la estructura. La coyuntura es el presente, el aquí y ahora, mientras que la estructura, que condiciona las coyunturas, no es fácilmente perceptible, a menos que se tenga conciencia histórica para poder encuadrar la parte en el todo, el detalle en el conjunto, el presente en las causas del pasado y en las alternativas de futuro.

El tiempo de lo cotidiano es el del día a día, en el cual transitamos o tropezamos, movidos por ideales altruistas, solidarios, y, a la vez, atraídos por las seducciones del acomodo y el individualismo. Es en el tiempo de lo cotidiano que la educación actúa, permite una comprensión crítica de la coyuntura y despierta el imperativo de comprometerse con la transformación de la estructura.

Vivimos inmersos en ese tiempo cotidiano, muchas veces movidos por utopías libertarias y, al mismo tiempo, desanimados al percatarnos cada día de que la materia prima del futuro es humana, siempre frágil, ambigua y contradictoria.

La formación de conciencia crítica y protagonismo social es resultado de un proceso pedagógico que intercala los tres tiempos para evitar que nos perdamos en un idealismo cuyo discurso no se adecua a la realidad, o en la mezquindad de un cotidiano que no siempre refleja los valores en nombre de los cuales lo asumimos. Ese es el caso de los militantes supuestamente revolucionarios que hacen de su función de poder un nicho de acomodo burgués y provecho personal. Y ello se aplica al director de la escuela, al obispo de la iglesia, al gerente de la empresa, etc.

Es importante tener siempre presente que nuestro cotidiano transita bajo la hegemonía de un determinado proceso civilizatorio, el de la burguesía europea, y de un único sistema económico globalizado, el capitalista, aunque vivamos en un país socialista.

Por tanto, nuestro tiempo cotidiano debe aspirar a incidir en el tiempo coyuntural para poder modificar el tiempo estructural global. Para eso no bastan los principios teóricos y las prácticas colectivas. Es preciso que a los principios y las prácticas los oriente una ética que tenga en su centro los derechos de los pobres, los oprimidos y los excluidos. Sin esa alteridad amorosa, todo proyecto emancipatorio o revolucionario corre el riesgo de congelarse, aprisionado por sus propias estructuras de poder, emitiendo un discurso desvinculado de la práctica, abriéndole paso a la esquizofrenia de crear en el imaginario colectivo, en nombre de la emancipación, la expectativa de un futuro burgués para cada ciudadano y ciudadana.

Comparados con el tiempo veloz de los aspectos coyunturales y el tiempo aparentemente caótico de lo cotidiano, los cambios estructurales son lentos, procesuales, y sólo se pueden evaluar debidamente sus avances cuando se ponen lado a lado las conquistas del presente con los atrasos del pasado.

De la educación individualista a la educación cooperativa. Desde Marx hasta la Teología de la Liberación, todos sabemos que no existirá emancipación plena sin la superación del sistema capitalista. Una educación crítica y liberadora no debe perder de vista esa meta. Debe despertar en los educandos una visión crítica que no se limite a consignas repetitivas, que más que profundizar la razón exacerban la emoción.

Aunque se viva en un país socialista como Cuba, todos estamos sometidos a la hegemonía del pensamiento único neoliberal y de la economía capitalista centrada en la apropiación privada de la riqueza. El neoliberalismo, como un virus que se propaga casi imperceptiblemente, se introduce en los métodos pedagógicos y las teorías científicas, en resumen, en todas las ramas del conocimiento humano. Así, instaura progresivamente ideas y actitudes que fundamentan la ética de las relaciones entre los seres humanos y entre los seres humanos y la naturaleza.

En la lógica neoliberal, la inclusión del individuo como ser social se mide por su inserción en el mercado como productor y consumidor. La posesión de mercancías revestidas de valor determina las relaciones humanas. Es el fetiche que denunciara Marx. Esa inversión de la relación –según la cual la mercancía tiene más valor que la persona humana, y la persona humana es valorizada en la medida en que hace ostentación de mercancías de valor– contamina todo el organismo social, inclusive la educación y la religión, como denunciara el papa Francisco el 22 de diciembre de 2014 al señalar las “15 enfermedades” que corroen a la curia romana.

De ello se deriva una ética perversa que subraya como valores la competitividad, el poder de consumo, los símbolos de riqueza y poder, la supuesta mano invisible del mercado. Esa perversión ética debilita a los organismos que fortalecen a la sociedad civil, como los movimientos sociales, los sindicatos, las asociaciones barriales, las ONG, etcétera. El patrón que se debe adoptar ya no es el de la alteridad y la solidaridad, sino el del consumismo narcisista y la competitividad.

¿Cómo superar hoy ese patrón de vida capitalista que, si no rige nuestro estatus social, muchas veces predomina en nuestra mentalidad? En eso a la educación le corresponde el papel preponderante. Entre otras cosas, porque la actual coyuntura no es proclive a los cambios estructurales por la vía del “asalto” al aparato del Estado. Eso no significa, como supone cierta parcela de la izquierda, que las revoluciones son hechos irrepetibles del pasado y, por tanto, ya no hay alternativa sino adaptarse al nuevo “determinismo histórico”: la hegemonía del mercado.

La historia demuestra que ocurrieron cambios estructurales significativos sin un “asalto” al Estado, como fueron el paso del esclavismo al feudalismo y del feudalismo al capitalismo. Hoy, una de las armas más poderosas para superar el capitalismo es una educación crítica y cooperativa, capaz de crear nuevos parámetros de conocimiento y promover nuevas praxis emancipadoras.

Es mediante la educación que se moldean las subjetividades que le imprimen significado a los fenómenos sociales. Con frecuencia sucede que se vive un antagonismo entre lo microsocial (pautado por la subjetividad) y lo macrosocial (pautado por las estructuras). En Cuba se encuentra un buen ejemplo: en la década de 1950, un grupo de jóvenes revolucionarios (microsocial) se hizo consciente, gracias a la educación política (subjetividad) de la importancia de modificar la estructura del país (macrosocial). Hoy Cuba es un país de estructura socialista, pero no todos los cubanos disciernen lo que eso significa, y algunos sueñan con disfrutar, bajo el socialismo, de un estilo de vida capitalista (microsocial).

La educación crítica y cooperativa es capaz de superar ese antagonismo al formar protagonistas o militantes que reproduzcan las bases materiales y espirituales del socialismo, cuyo sustento es la solidaridad.

Para ello, es necesario que la educación sepa situar a educadores y educandos en relación con el pasado y el futuro. Ello sólo es posible a partir del aquí y el ahora, del presente. Es nuestro modo de pensar y actuar en el presente lo que resignifica nuestra manera de encarar el pasado y el futuro.

La educación tiene el poder necesario para destronar una racionalidad dominante e introducir otra, siempre que no sea meramente teórica y se vincule a procesos efectivos de producción material de la existencia. Resulta siempre oportuno recordar la observación de Marx de que no nos diferenciamos de los animales por nuestra capacidad para pensar (tal vez las abejas, por ejemplo, posean una lógica algebraica más depurada que la nuestra), sino por la capacidad de reproducir nuestros medios de subsistencia.

Una educación crítica, liberadora, es la que aspira a conquistar la hegemonía mediante el consenso, mediante prácticas efectivas, y no mediante la coerción ideológica. Debe abarcar todas las disciplinas escolares, desde las ciencias exactas hasta la educación física, superando las relaciones fundadas en la economía del intercambio en aras de una economía solidaria, cuya base sea la cooperación.

Todos sabemos que las relaciones mercantilistas influyen en las concepciones de quienes las adoptan o se dejan regir por ellas. Para citar sólo algunos ejemplos, esas relaciones acentúan el individualismo e inciden sobre los mecanismos de relacionamiento en el trabajo, la física moderna, la biología darwinista de la sección natural. Ni siquiera la concepción mecanicista del marxismo, que profesaba la fe en un “irrefrenable determinismo histórico” logró escapar de su influencia. Es eso lo que induce a los educandos a creer que el mercado obedece a una “ley natural”, y que fuera de él no hay alternativa. Es eso lo que nos lleva, literalmente, a torturar a la naturaleza para que nos suministre sus frutos cuanto antes.

Por tanto, debemos preguntarnos, ¿para qué sirve la educación? ¿Para adaptar a los educandos al status quo? ¿Para transmitir el patrimonio cultural de la humanidad como si fuera el resultado de la acción intrépida de héroes y genios? ¿Para formar mano de obra calificada para el mercado de trabajo? ¿Para adiestrar individuos competitivos?

Una educación crítica y solidaria engloba a todos los actores de la institución escolar: los alumnos, los profesores, los funcionarios y las familias de todos ellos. Y trasciende los muros de la escuela para vincularse participativamente con el barrio, la ciudad, el país y el mundo. Las puertas de la escuela permanecen abiertas a los movimientos sociales, los actores políticos, los artistas, los trabajadores. Y la óptica de su proceso pedagógico enfatiza esta verdad que la lógica mercantilista intenta encubrir: los fundamentos de la evolución de la naturaleza y de la historia de la humanidad están mucho más centrados en la cooperación, en la solidaridad, que en la selección natural, la competitividad y la exclusión.

Una educación crítica y cooperativa es deliberadamente contrahegemónica, y procura ubicar el destino de sus educandos en el destino global de la humanidad. El valor de la escuela se evalúa por su capacidad para insertar a los educandos y los educadores en prácticas sociales cooperativas y liberadoras. Por eso es indispensable que la escuela tenga claridad acerca de su proyecto político pedagógico, en torno al cual debe prevalecer el consenso de sus educadores. Sin esa perspectiva, la escuela corre el peligro de convertirse en rehén de la camisa de fuerza de su currículo, como un mero aparato burocrático de reproducción bancaria del saber.

Si queremos atrevernos a reinventar el futuro, debemos comenzar por revolucionar la escuela, transformándola en un espacio cooperativo en el cual convivan la formación intelectual, científica y artística; la formación de conciencia crítica; la formación de protagonistas sociales éticamente comprometidos con los desafíos de construir otros mundos posibles, fundados en compartir los bienes de la Tierra y los frutos del trabajo humano.

*Conferencia del teólogo brasileño en el Congreso Internacional de Pedagogía en  Cuba, del 26 al 30 de enero de 2015.

Fuente http://sur.infonews.com/nota/10472/en-busca-del-protagonismo
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